Desde chico desayuno cereal con leche
a veces hot cakes o menudo (los domingos)
otras veces huevos con jamón, tocino, revueltos;
pero casi siempre cereal con leche.
Cuando comencé a vivir solo, muchas veces no desayunaba;
pero cuando lo hacía en casa, me servía cereal con leche.
Seguramente desayuné cereal (con leche)
cuando murió mi hermana
y el día que vi una araña de colores en una acera de Guadalajara.
Creo que también cuando me rompieron la nariz.
Y el corazón.
Y cuando hice el amor por vez primera.
Sobreviví todos los días que desayuné cereal.
Incluso sobreviví días sin desayunar del todo.
Pienso que es bueno desayunar leche y cereal.
Lo creo.
Tantos litros de leche y cajas de cereal no pueden estar equivocados.
Hoy estoy tranquilo:
Amo a la mujer que amo.
Me gusta mi trabajo y tengo amigos.
Tengo comida: casi todos los días desayuno – adivinen qué –
Me siento seguro, aunque el mundo dé vueltas a 200 km/hr.
y si se detuviera todos saldríamos volando.
Tendré miedo cuando llegue el momento de tenerlo.
Igual con el sufrimiento: en su momento.
Por este momento soy feliz, sí: feliz.
Mi único enemigo verdadero es el cereal con leche:
Sonríe y me da los “Buenos días”.
Me invita a entrar en su caja de colores.
Me hace señas desde los estantes del supermercado.
Y yo, por cortesía, lo compro, me lo llevo a casa;
ya saben, hay que llevarse bien con todo el mundo.
Y nunca se sabe cuándo hará falta el cereal
2 Comentarios
Es un heterónimo tuyo?
a quien te refieres como mi heteronimo?