Vean el aire
de partículas luminosas
extendido entre nosotros:
nubes de colores y sombras.
Vean el aire que somos.
Una lágrima asfixiada
resbala por la garganta.
Abran la puerta.
Abran las ventanas.
Vamos con el aire
a donde nos lleve el viento.
Fuera de casa,
hacia la brisa.
Despójate de amor.
Despójate de ti.
Llora como un niño.
Sé inútil e impreciso,
impotente y solitario.
O llora como un ladrillo.
Mis palabras sólo señalan un precipicio.
¿Quién se arrojaría para abrazar una nube?
¿Quién quiere abrirse el corazón para todos?
¿Quién quiere atravesar el aire
muriendo a cada instante?
Advertisement