El amor, esa palabra pendeja.
Por amor matan, mueren y sufren.
Desperdician sus vidas en espera del Otro.
Excavan huecos para sepultar al Otro en su corazón.
El Otro, que a veces no es tan pendejo
y huye antes de ser sepultado.
Para amar suele necesitarse del Otro.
Pero para odiar, sólo te necesitas a ti.
El odio es un sentimiento muy respetable.
Es el único que cerrará los huecos en tu corazón.
Es el único que puede sepultarte
en la tumba de tu propio amor.
Es el único que mata al amor pendejo y lo entierra.
El odio, es el siguiente amor.
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