Sólo la lluvia que cae es cierta.
Te quise hace mucho, lo sé.
Y hoy te olvido,
con puntería certera.
Igual que tú, confiada, y me heriste
cuando me dijiste: espera.
Hoy, ni espero, ni quiero deveras.
Tan sólo pensarte me aterra.
Cariño, amor, aspereza.
Los pájaros guardan la tregua.
Arrecia la lluvia, golpea.
Atrapa el recuerdo: quimera.
Y yo, como un sueño,
envuelvo mi calma: tristeza.